
Evaluar "es un acto de valorar una realidad, que forma parte de un proceso cuyos momentos previos son los de fijación de características de la realidad a valorar, y de recogida de información sobre las mismas, y cuyas etapas posteriores son la información y la toma de decisiones en función del juicio emitido" (Pérez y García, 1989:23). Al escuchar la palabra evaluación, tendemos a asociarla o a interpretarla como sinónimo de medición del rendimiento y con pruebas de los alumnos; haciendo a un lado y olvidando que todos los elementos que participan en el proceso educativo comprenden el campo de la evaluación, y algo que es muy importante y significativo, destacar el hecho de que la evaluación no debe limitarse a comprobar resultados, conocer o a interesarse de lo que el alumno es, sino debe considerarse como un factor de educación.
La evaluación es una oportunidad de hacer docencia, de hacer educación; y alcanza este sentido cuando constituye la base para la toma de decisiones acerca de lo que el alumno puede y debe hacer para proseguir su educación, sin embargo para un docente no es tarea fácil el hecho de evaluar, pues existen diversos factores que condicionan la forma en que cada profesional evalúa ya sean prescripciones legales, supervisiones institucionales, presiones sociales o bien las condiciones organizativas que plantea el contexto educacional por lo que cada evaluación será diferente dependiendo del entorno que rodea al evaluador. la evaluación como parte integrante del proceso educativo, es una actividad de servicio, de ayuda al alumno, pero muchas veces cuando los resultados obtenidos no son los mejores la responsabilidad recae en los propios alumnos aun cuando también es responsabilidad del docente entregar las herramientas necesarias para que el alumno pueda desempeñarse de la mejor forma posible y así enfrentarse de manera exitosa frente a cualquier tipo de evaluación; en este sentido los docentes frente al fracaso de los alumnos también deberían inspeccionar en que parte del proceso educativo están fallando admitiendo de esta manera su cuota de responsabilidad frente a algún tipo de resultado adverso y al mismo tiempo mejorando las falencias en las que esta incurriendo mejorando así la calidad en la educación que esta impartiendo.
Para este mismo efecto las concepciones que tiene el evaluador son de gran relevancia, ya que si el evaluador piensa que esta frente a estudiantes que vienen de un estrato social bajo y por ende son menos inteligentes no promoverá su autoevaluación sobre lo que enseña ya que culpara de los resultados obtenidos únicamente a sus alumnos.
